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¿Somos
conscientes de lo que ocurre en el cuerpo
cuando nos lavamos los dientes ó
cuando nos afeitamos?. En la rutina diaria
de limpieza de nuestro hogar y del cuerpo
cabe la posibilidad que increíblemente
estemos acortando nuestra salud con los
productos que usamos. Estos "pueden"
dar lugar a tumores, cáncer etc.
Debido a la falta de información
y algunas legislaciones que no regulan estos
productos.
Según
la doctora Clark, el ser humano sano,
normalmente, puede albergar en su cuerpo
diversos tipos de bacterias, virus, hongos
y otras especies de parásitos, pero
los mantiene bajo control en el intestino
de donde sólo pueden salir al exterior
contenidos en las heces. Las cosas cambian
cuando el cuerpo se contamina de productos
químicos y/o metales pesados.
El parásito típico se llama
Fasciolopsis buskii y el contaminante típico
se llama alcohol isopropílico.
El
alcohol isopropílico
Es
un disolvente derivado del petróleo,
que se usa como antiséptico en los
cosméticos, en los perfumes, en los
jabones, en todos los productos para afeitarse,
desodorantes, champús, geles de baño,
lacas del pelo, colutorios bucales. Se usa
también para esterilizar las tuberías
de las máquinas para envasar productos
alimenticios y como consecuencia, todos
o casi todos los alimentos envasados lo
contienen. También lo contienen los
colorantes, aromatizantes y saborizantes
artificiales.
Pero la legislación (nos referimos
a la legislación norteamericana,
según informa la Dra. Clark) no regula
el contenido de disolventes en los alimentos
y menos en los productos corporales.
La Dra. Clark, licenciada en fisiología
y biología con mención honorífica
por la Universidad de Saskatchewan, Canadá,
licenciada en biofísica y fisiología
celular por la Universidad de Minnesota,
y doctorada en fisiología por la
misma universidad, analizó infinidad
de alimentos envasados, incluidos los que
aquí llamamos "biológicos",
y todos estaban contaminados con alcohol
isopropílico, con benceno o con
tetracloruro de carbono. Analizó
champús, alcohol de desinfectar,
enjuagues bucales, cosméticos, productos
de afeitar, para el pelo, café instantáneo,
descafeinado, suplementos vitamínicos,
azúcar blanco, jugos de frutas, cereales
para el desayuno, incluidos los "naturales"
o "biológicos", aguas minerales,
medicinas con o sin receta, y refrescos
envasados. La autora en sus libros publica
las fotografías de los productos
contaminados, con las marcas bien a la vista,
y todas son maltas muy conocidas en todo
el mundo.
Dice también: ¡TIRE ESTOS
PRODUCTOS A LA BASURA
Todavía no se sabe con seguridad
si otros productos químicos como
la propamida, propacetamida, isopropil galato,
propionato de calcio, y otros, que son compuestos
isopropílicos, pueden ser -transformados
en el organismo en alcohol isopropílico.
Existiendo esta duda es más seguro
desecharlos. Para mayor seguridad es mejor
no usar ningún producto que contenga
la fracción "..prop..."
dentro de la palabra de la lista de ingredientes.
Estos productos químicos han sido
añadidos en los procesos de elaboración
y cuando se intenta eliminarlos nunca desaparecen
completamente.
La legislación norteamericana especifica
las cantidades residuales máximas
aceptables, y lo indica en p.p.m. (partes
por millón). Esto significa que,
si la ley permite por ejemplo 50 p.p.m.
estará permitiendo aproximadamente
una gota de contaminante por litro. Seguramente,
una gota en un litro de líquido consumido
una vez en la vida no acarreará
ninguna consecuencia...
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